jueves, 18 de mayo de 2023

Hablemos sobre el Cáncer de Hígado

¡Hola a todos!


Hoy decidí tocar un tema que muchas veces nos da miedo de tan solo pensar, y es que es una enfermedad que vemos muy irreal y que pensamos que no nos puede ocurrir, pero no es así, existen muchos factores de riesgo que nos hacen propensos a padecer este tipo de lesiones. 


Cáncer no siempre es sinónimo de muerte, no diré que no lo es, porque hay tipos de cánceres muy agresivos que pueden afectar a cada uno de nuestros órganos de nuestro cuerpo de manera diferente, pero la ciencia y la medicina cada vez avanzan más y hay buenos tratamientos para darle calidad de vida al paciente que lo padece. 

Conozcamos algunos tipos de cáncer de hígado, que es uno de los órganos más importantes de nuestro organismo, de acuerdo con datos de la International Agency for Research on Cancer, en 2020 se registraron 7,536 casos nuevos de cáncer de hígado a nivel mundial. Pero, se preguntarán ¿cuáles son estos tipos de cáncer? y ¿por qué es importante conocerlos? 

Bien, el primer tipo de cáncer que me gustaría mencionar es el Carcinoma Hepatocelular (CHC). 


El Carcinoma Hepatocelular es una neoplasia solida maligna mas común a nivel mundial, siendo la sexta neoplasia mas frecuente a nivel mundial y la tercera causa de muerte asociada a cáncer. Esta neoplasia afecta más al genero masculino, se relaciona con una historia de infección por el virus de hepatitis B y C, al consumo de alcohol y al consumo de tabaco, además que algunos estudios indican que existen factores genéticos como lo es las mutaciones en el gen supresor tumoral p53 y factores hormonales que pueden causar este crecimiento de células anormales. La edad de presentación es alrededor de los 50-60 años y el principal riesgo para el desarrollo del carcinoma es la cirrosis hepática alcohólica y no alcohólica. 

En caso de una infección crónica por virus de hepatitis el riesgo se duplica con el consumo de alcohol. La infección por el virus de hepatitis C representa un riesgo muy importante 20 veces mayor de padecer esta neoplasia. La infección por hepatitis B también es un factor de riesgo siendo el responsable de un 30 a 40% de los casos de CHC que no padecen cirrosis.
Algo importante de mencionar es qué el padecer diabetes y obesidad son factores de riesgo que duplican el riesgo de CHC, no olvidamos que en México estos dos padecimientos son muy frecuentes en la población por lo cual estamos en riesgo de padecer esta enfermedad si hemos tenido una infección por hepatitis B. 

Su diagnóstico casi siempre es en forma tardía porque no presenta síntoma, cuando tenemos dolor en cuadrante superior derecho, saciedad temprana y pérdida ponderal, masa abdominal palpable, hepatomegalia o manifestaciones menos comunes pueden ser síntomas obstructivos y disnea, pero cuando estas están presentes es común que el tumor se encuentre avanzado, por lo que es ideal hacerse estudios de rutina como prevención como un ultrasonido que es el más accesible y preferido para detección oportuna, o algunos más específicos como es la tomografía axial computarizada, o una resonancia magnética. La mayoría de los casos existe una lesión premaligna que evoluciona de 2 a 4 décadas desde el inicio de infección por hepatitis B y C al desarrollo de cirrosis, a lesiones cancerígenas.
 
Se preguntarán cómo es la sobrevida de los pacientes con diagnóstico de CHC, bueno está depende y se relaciona con las características del tumor y si hay presencia de falla hepática, pero es necesario saber que si no se diagnostica y trata a tiempo no es muy favorable, hablamos de semanas a meses aunque solo es un aproximado solamente, a pesar de qué hay factores de mal pronóstico como el tamaño, la metástasis, el virus asociado, entre otros, porque nada es seguro y todo puede cambiar de un momento a otro.



El tratamiento debe de ser individualizado a cada paciente considerando sus características y su estado general. En pacientes sin cirrosis está indicado como tratamiento de elección es la resección del tumor, asegurándose que el paciente tenga una buena reserva hepática, otra opción de tratamiento es el transplante de hígado. Hay algunos tumores que son ir resecarles al momento del diagnóstico, pero no todo está perdido porque nos podemos ayudar de una terapia transarterial en la cual se intenta reducir los bordes del tumor que mejora la sobrevida del paciente en años. Y para aquellos pacientes que tienen un tumor avanzado se puede tomar un tratamiento sistémico en el cual se logra la inhibición de la proliferación y angiogénesis de las células tumorales. 

Ahora pasemos a otro tipo de cáncer hepático que también es bastantito común, siendo el segundo tumor primario en hígado. 

Hablemos sobre el colangiocarcinoma, se preguntarán ¿qué es eso? Parece trabalenguas, y si, su nombre está compuesto por terminaciones que se relacionan con el tejido biliar, vasos sanguíneos y el cáncer. 

Estos son tumores que pueden ser localizados dentro o fuera del hígado, dando lugar a los tipo itrahepáticos, extrahepáticos y los localizados en conductos biliares. Este tumor suele crecer en hígados no cirróticos, tiene una consistencia firme y poca vascularización y suele ser solitario, lo que causa que se malignice esta lesión es presentar un estado de inflamación crónica. Clínicamente puede producir síntomas en estadios avanzados que se relacionan con el lugar afectado. 

Suelen causar ictericia progresiva que refiere a una coloración amarillenta en la piel, dolor, malestar general y caquexia que más que nada la pérdida de peso y de masa muscular. 

Para su diagnóstico nuestro médico gastroenterólogo nos va a pedir un ultrasonido Doppler, aunque no tengamos muchos hallazgos con este estudio es de utilidad para observar una dilatación de la vía biliar por si hay lesión, una tomografía también es de utilidad para evaluar el estado y observar una masa de forma irregular, la resonancia magnética y la colangiopancreatografia son las mejores opciones para diagnóstico ya que nos demuestran si existe metástasis hepática, además de que observamos toda la anatomía de hígado y vías biliares. 


Para su tratamiento se sugiere la cirugía que es el tratamiento curativo de elección, aunque sólo en el 50% de los casos se puede resecar el tumor, pero no solo es el único tratamiento, sino que nos podemos ayudar de la radioterapia para disminuir la tumoración. 

Con toda esta información, estoy casi segura que muchos pensarán que estos padecimientos solo nos afectan a nosotros como adultos, cuando la realidad no es así, hay varios tipos de cancer que afectan a los niños y el hepatoblastoma no es la excepción. 

El Hepatoblasoma es el tercer tumor maligno más común en niños y el principal tumor hepático maligno. Surge en los primeros 3 años de vida y es más frecuente en hombres, está relacionado co mutaciones en los cromosomas 5 y 11, además de estar involucrado el gen supresor tumoral APC que regula a una proteína encargada de tener función de oncogén (genes con mutación).

Un paciente con esta lesión puede presentar distensión abdominal y al estar presente a temprana edad puede retardar el crecimiento, presentar irritabilidad, vómitos intermitentes y diarrea. A la exploración se encuentra hepatomegalia y hepatodinia (dolor en hígado), a la palpación es blando y nodular, en la piel puede presentar palidez o ictericia. 

Por desgracia el primer dato son las metástasis que se presentan a nivel pulmonar en forma de calcificaciones en un 20%. 


Cuando se realizan estudios de laboratorio para diagnóstico encontramos afectación a nivel sanguíneo como anemia y trombocitosis por deficiencia de una proteína llamada trombopoyetina que es sintetizada en hígado y es encargada de producir componentes sanguíneos. 


Por ultrasonido es poco específico así que para evaluar la posibilidad de metástasis necesitamos una tomografía y una resonancia magnética. 

Este tumor es muy agresivo, debido a que tine una progresión rápida, la cirgía es una opción curativa para lesiones únicas y bien localizadas, pero solo tiene una sobrevida de 5 años en un 75%, nos podemos ayudar de terapia neoadyuvante, pero no es muy favorable el pronóstico.,



CONCLUSIONES

El hígado es uno de los órganos más importantes, es por ello que debemos cuidarlo.

Mi dato globito es recordar la importancia de los factores de riesgo que existen para desarrollar cáncer hepático, que en general son el padecer cirrosis hepática, obesidad, infección crónica con el virus de la hepatitis B y C, alcoholismo crónico, tabaquismo, componentes hereditarios, hígado graso no alcohólico, inflamación de vías biliares, exposición a componentes tóxicos que muchas veces se encuentran en algunos alimentos (como es el hongo en cacahuates, trigo, granos de maíz) y algo importante de resaltar es que el ser hombre es un importante factor de riesgo, debido a que el cáncer se desarrolla más en este sexo. 

Algunos signos y síntomas de alarma es la pérdida de peso inexplicable, fatiga, pérdida de apetito o sensación de plenitud después de una comida pequeña, náuseas y vómitos, fiebre, aumento del tamaño del hígado, comezón, tonalidad amarilla en piel y ojos, aumento del tamaño de las venas del abdomen que se vuelven visibles bajo la piel. 

En resumen, el tratamiento para el cáncer de hígado incluye una cirugía ya sea extirpación quirúrgica, transplante de hígado o ablación, también alguna terapia de embolización que ayuda a reducir el tamaño del cáncer, seguido de alguna terapia como radioterapia, inmunoterapia y/o quimioterapia.

Recordemos que llevar una vida saludable es una buena manera de prevenir el cáncer, además de que una detección temprana es una mejor esperanza de vida.

¿Alguna duda? ¿Comentario? Existen diversos videos en diversas plataformas que nos cuentan sobre más información sobre lo que es el cáncer. Veamos algunos de ellos y quitémonos la duda. Es importante recordar que algunos videos son publicados hace años y que día a día están desarrollándose nuevos tratamientos, por lo que es mejor buscar la información más actualizada.




BIBLIOGRAFÍA

Pediatric Radiology Textbook and Pediatric Radiology digital library. Imágenes pediátricas. https://pediatricimaging.org/diseases/hepatoblastoma/ 
Pérez Torres. (2012) Gastroenterología. McGrawHill. Cc 57 Tumores malignos del hígado.
Srivastava, Amitabh. (2023) Patología gastrointestinal y hepática. Cc. 18 Neoplasias hepáticas.

miércoles, 15 de marzo de 2023

Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico en Niños y Adolescentes

¡Buenas gente curiosa! Hoy hablaremos un poco de la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico en Niños y Adolescentes.

Se preguntarán ¿qué de interesante tiene hablar sobre reflujo? es más, incluso hay quienes se preguntan, ¿qué es eso? ¿de qué me hablas Izamal? Bien, comencemos definiendo dos conceptos importantes que serán útiles para el entendimiento de esta patología. 

La regurgitación se define como el regreso involuntario de alimentos o secreciones previamente deglutidos dentro y fuera de la boca. [1]

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) comprende un conjunto de síntomas o lesiones histopatológicas del esófago causados por el retorno del contenido gástrico o gastroduodenal hacia el esófago. [2]

Según Nelson, se presenta una regurgitación por lo menos una vez al día en 50% de los lactantes menores de tres meses, en 67% de los bebés de cuatro meses y en 5% en los lactantes de 10 a 12 meses de edad. Tiene mayor frecuencia a los seis meses en un 23%, y se reduce a 14% a los siete meses de edad. Se ha observado que mejoran después de 6 a 12 meses de ser diagnosticado.[1]

ENFERMEDAD POR REFLUJO GASTROESOFÁGICO

El reflujo gastroesofágico es más común de lo que pareciera, en condiciones normales, una persona puede presentar reflujo fisiológico, es decir, normal y se puede presentar a cualquier edad, incluso suele ser muy frecuente durante la niñez, en especial en los bebés que cursan su primer año de vida.

En cambio, tenemos lo llamado “enfermedad por reflujo gastroesofágico” que se debe a diversos trastornos presentado por diversos factores que dañan la mucosa esofágica; en niños podemos encontrarlo dividido en dos grupos, como neonatos, lactantes y preescolares y otro grupo que incluye niños y adolescentes.

Aunque fisiológicamente pueda existir el reflujo en condiciones “normales”, se convierte en patológica cuando es muy frecuente o persistente, de igual manera en aquellos que provoca como consecuencia alguna alteración respiratoria. Cabe resaltar que la ERGE se desarrolla cuando previamente existió el reflujo gastroesofágico y es causa de síntomas y complicaciones.

¿POR QUÉ SUCEDE? 
Uno de los motivos por el cual nos puede llegar a causar esta enfermedad es por una relajación del esfínter esofágico inferior, que es la principal causa. Como se observa en la figura 1, el esfínter es como un anillo que se abre y se cierra permitiendo el paso del bolo alimenticio hacia el estómago, y cuando este se relaja y no se cierra por completo y es ahí cuando el ácido se regresa al esófago.

Figura 1. ERGE por relajación transitoria del EEI 

Entrando en contexto, no se sabe con seguridad que tan común es la enfermedad por reflujo gastroesofágico en bebés porque presentan síntomas inespecíficos y es difícil diagnosticar, pero es de preocuparse cuando se presenta reflujo de manera recurrente y cuando al bebé le impide alimentarse, de igual manera si padece algún síndrome o malformación congénita.

Es de importancia saber que, aunque la mayoría de los lactantes que presenten algunos síntomas de RGE mejoran entre los 7 y 24 meses de edad, pero muchos pueden seguir teniendo síntomas y molestias durante su crecimiento, además de tener mayor riesgo de que puedan padecer la enfermedad cuando sean adultos o algún otro padecimiento de mayor riesgo como la enfermedad de Barrett (figura 2) o un riesgo de adenocarcinoma esofágico, que son complicaciones de esta enfermedad cuando el ácido daña la mucosa por muchísimo tiempo que alteran las células que componen al esófago y la dañan provocando estas complicaciones y muchas veces no se realiza un diagnóstico oportuno por desconocimiento de este padecimiento en lactantes o en niños pequeños, por ello la relevancia que adquiere.

Figura 2. Esófago de Barrett; complicación de ERGE

Los síntomas en niños mayores de 2 años van empeorando a medida que van creciendo y se resuelven de manera espontánea, pero no sucede siempre, hay casos en los que la sintomatología simula a la del adulto. No olvidemos que el reflujo gastroesofágico es un proceso fisiológico que se resuelve de manera espontánea, pero se debe estar vigilando de no presentar otra sintomatología o peor como complicaciones, como se dan en caso de no poder atenderse por desinformación o por problemas económicos, por mala atención médica o simplemente por no seguir las recomendaciones necesarias.

Uno de los factores de riesgo para padecer la enfermedad por reflujo gastroesofágico es el uso indiscriminado de medicamentos o por enfermedades crónicas como es el asma, un descuido como la exposición al humo ya sea del fogón o peor, al humo de cigarro, sin excluir a la genética, sobre todo los malos hábitos y cuidados. Así que, principalmente el tratamiento de primera elección son las medidas higiénico-dietéticas y tratamiento empírico antirreflujo.

No se deben descartar otro tipo de enfermedades gástricas en lactantes que presenten sintomatología similar a ERGE, es importante derivarlo a un gastroenterólogo pediatra, evitar que progresen los datos de alarma como disfagia, pérdida de peso, deterioro del crecimiento, anemia, síntomas respiratorios, principalmente.

Pero, ¿qué podemos hacer si presentamos estos datos de alarma? 

RECOMENDACIONES

Empecemos por hacer pequeños cambios en nuestros hábitos, recordemos que los pequeños siguen las acciones de los mayores, entonces, los cambios en el estilo de vida incluyen la correcta posición al dormir, es importante tener una correcta posición supina, es decir, boca arriba sobre todo en bebés menores de 1 año, en niños más grandecitos y adolescentes se recomienda dormir sobre su lado izquierdo (figura 3), hacer uso de almohadas para elevar la cabeza y por ende, al esófago.

Figura 3. Razones para dormir del lado izquierdo

Otra muy buena recomendación que les puedo brindar es cambiar los hábitos dietéticos, ¿a qué me refiero? a hacer pequeños y muy significativos cambios en la alimentación. Las medidas dietéticas para los niños consiste en cambiar las dietas y horarios, en caso de los bebés que tomen leche, se puede hacer un cambio en la fórmula que tomen. En caso de niños mayores y adolescentes e incluso en adultos, es aconsejable que no coman muchos alimentos y bebidas que sean ácidas o que puedan causarnos este reflujo como es el tomate, chocolate, refresco, alcohol, jugos con zumo, chile e irritantes.

Y por último, antes de pasar a tratamiento con medicamentos, debemos disminuir el peso y la eliminación a la exposición del humo como lo habíamos comentado anteriormente. De manera general los medicamentos que se usan para tratar el reflujo son antiácidos que muchas veces los venden sin receta médica, pero es preferible que consulten un médico primero antes de tomar cualquier medicamento porque incluso hay medicamentos que causan otros tipos de problemas como gastritis, otros tipo de medicamento que se usa son los antisecretores, también se hace uso de unos medicamentos que son básicamente bloqueadores de la secreción ácida del estómago y así este ácido no pase al esófago donde no está preparado para recibir este, existe también un tratamiento quirúrgico que es la fundoplicatura, pero antes de llegar a una cirugía, primero agotemos nuestras primeras opciones y si en caso de seguir presentando molestias y síntomas, necesitamos que nos valore un médico especialista para darnos las indicaciones necesarias.

CONCLUSIONES

Mi consejo globito es que cuiden a los bebés, no dejen pasar por alto las molestias que tienen, no pueden hablar por lo que debemos ponerles más atención, incluso cuando el niño esté más grandecito, no debemos pensar que exageran sus síntomas, no olvidemos que son NIÑOS y no tienen conocimiento de lo que les está pasando o lo que están sintiendo, por lo que debemos ser pacientes con ellos y no desesperarnos porque a su manera nos tratan de expresar que es lo que sienten.

La situación económica nunca debe ser un impedimento para cuidar de la salud, en especial cuando hay niños pequeños en casa, la pobreza no es sinónimo de descuido, tanto en la manera en que se preparan los alimentos y lo que se le da al niño para alimentarlo, debido a que puede ir lesionando poco a poco su esófago porque es más delicado y a su vez su estómago causándonos reflujo y sin darnos cuenta lo dañamos, esto más si permitimos que estén fumando cerca de el o que esté en la cocina cuando se cocina con fogón e inhala todo el humo y quizá lo veamos insignificante pero el problema es cuando crecen y lo podemos perjudicar desde pequeño, haciendo que de adulto tenga problemas mayores.  

No dejes pasar los síntomas ¿por qué? pues si le tomamos la debida importancia que se merece, evitamos complicaciones, tanto en nosotros como en nuestros pequeños de la casa, incluso podemos prevenir la aparición de un cáncer, la mayoría de los mexicanos no hacen caso a sus primeros síntomas y el desenlace suele ser fatal, no seas como los demás, cuida a tus seres queridos, cuídate. 

¿DUDAS?

Estoy para ayudarle, con todo gusto y confianza puede preguntar, dejar su comentario y responderé. Aprendamos juntos. Soy Izamal una estudiante de medicina, me despido, fue ¡un gusto!

BIBLIOGRAFÍA

1.- Roesch, F. (2008) Gastroenterología clínica. Editorial Alfil. Segunda edición. Cc. 6 pp. 59-67

2.- Villalobos, J. (2006) Gastroenterología. Méndez Editores. Quinta edición. Cc. 31. Pp. 189-193

3.- Pérez, E. (2012) Gastroenterología. McGrawHill. Cc. 16. Pp. 123-129

4.- Kliegman, Behrman, Jenson, Stanton. (2008) Nelson Tratado de Pediatría. Elsevier. Volumen II. 18ª Edición. Parte XVII, Sección 1. Cc. 320 Pp. 1590

Hablemos sobre el Cáncer de Hígado

¡Hola a todos! Hoy decidí tocar un tema que muchas veces nos da miedo de tan solo pensar, y es que es una enfermedad que vemos muy irreal y ...